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Río combate el furor urbanístico de las favelas
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lunes, 7 de junio de 2010
jueves, 12 de noviembre de 2009
Artículo de Opinión
“Estás muy bella”, “ve lo guapas que estás”, “te veo muy bien” son algunas frases que pueden hacer uno el más feliz del mundo, pero si las frases están al revés uno se pone confuso. Veo a personas comprando ropas, zapatos, collares, aretes y siempre preguntan al otro: ¿ qué crees?- esto que siempre se oye.
Nosotros, los humanos, tenemos la necesidad de parecer bien al prójimo, hablamos bien, vestimos marcas y etc…Todo esto para impresionar. Nada más hacemos para sentirnos bien, mejor dicho, sí lo hacemos, pero solo nos ponemos contentos si alguien nos alaba. Y no lo digo refiriéndome solo a la apariencia, si a alguien le gusta una canción esperpenta lo omitirá - ¿ Qué van a pensar?- , si uno no baila al ritmo, no bailará- estás todos “mirándome”- o hasta si uno tiene un boquete en la ropa, no más la usará- “ya está vieja, no me sirve más”- y ahí sigue la lista.
Estamos siempre ocultándonos por miedo, estamos gastando, vistiendo, mirando y comiendo…para y por los otros. Por otro lado hay aquellos a quienes les importa un bledo mi opinión o la tuya, estos se visten, se pintan, se joden como desean, pero la sociedad las tilda de exóticos.
Hay animales exóticos y estos son comprados en tiendas, viven en un jaula, sirven de adorno son enseñados como un Picasso. Bueno, a mí no me parecen exóticos los que viven como quieren, sino los que dependen de una mirada ajena para vivir, o para salir, o para vestirse. Ahora debemos pensar demasiado antes de llamarle a alguien exótico, porque, quizás, somo nosotros que vivimos en un jaula.
Nosotros, los humanos, tenemos la necesidad de parecer bien al prójimo, hablamos bien, vestimos marcas y etc…Todo esto para impresionar. Nada más hacemos para sentirnos bien, mejor dicho, sí lo hacemos, pero solo nos ponemos contentos si alguien nos alaba. Y no lo digo refiriéndome solo a la apariencia, si a alguien le gusta una canción esperpenta lo omitirá - ¿ Qué van a pensar?- , si uno no baila al ritmo, no bailará- estás todos “mirándome”- o hasta si uno tiene un boquete en la ropa, no más la usará- “ya está vieja, no me sirve más”- y ahí sigue la lista.
Estamos siempre ocultándonos por miedo, estamos gastando, vistiendo, mirando y comiendo…para y por los otros. Por otro lado hay aquellos a quienes les importa un bledo mi opinión o la tuya, estos se visten, se pintan, se joden como desean, pero la sociedad las tilda de exóticos.
Hay animales exóticos y estos son comprados en tiendas, viven en un jaula, sirven de adorno son enseñados como un Picasso. Bueno, a mí no me parecen exóticos los que viven como quieren, sino los que dependen de una mirada ajena para vivir, o para salir, o para vestirse. Ahora debemos pensar demasiado antes de llamarle a alguien exótico, porque, quizás, somo nosotros que vivimos en un jaula.
lunes, 9 de noviembre de 2009
Temas que me preocupan
Un asunto muy preocupante y que los medios de comunicación no abordan con tanto énfasis como cuando surgió es la gripe porcina.
Lamentablemente se acostumbra abordar en los medios comunicativos lo que eleva la audiencia o lo que está de moda. Hoy en día, el asunto que está de moda son los juegos olímpicos de 2016 y la creciente violencia en la ciudad que será su sede, Rio de Janeiro.
Acaso la gripe ha dejado de existir? ¿Las personas no se contaminan más? ¿Ya no hay muertos?
Me quedo pensando: si antes las autoridades han tratado de este tema con una cierta dosis de negligencia, imagínate ahora que los fanales ya están totalmente desviados del tema.
Para combatir el virus H1N1 recomiendan lavarnos las manos. Para mí, ellos también se lavaron las manos ante esta amenaza a la salud pública por completa incapacidad de tratar del asunto.
Mentiras las pesquisas para hallar una vacuna que pueda prevenir el contagio no avanzan, los infectados por el virus, según la OMS, llegan a la impresionante suma de 400 mil en todo el mundo y los muertos ya pasan de los 4 mil.
En infra estructura para los juegos olímpicos, Brasil invertirá cerca de 14 mil millones de dólares ¿y en pesquisas sobre la nueva gripe? ¿La suma invertida por lo menos se acercará a esto? Creo que no.
Otra cuestión de la cual no se habla más es la Dengue, enfermedad que por décadas nos hace sufrir y que para la cual no han encontrado una solución todavía. La población, sobre todo la más pobre, que vive en lugares sin saneamiento básico, donde el riesgo de infestación por el mosquito Aedes Aegypt es mayor, es la más perjudicada.
Quizá sea porque la inversión, en estos casos, no si convertirá en beneficios para estos gobernantes. Si comparamos a una olimpíada, ésta ciertamente es la que más ventajas atrae.
¿La población, qué hace? Se ilusiona y se entretiene mirando los juegos en la tele entre una u otra noticia de infestación, contaminación, tiroteo…
Lamentablemente se acostumbra abordar en los medios comunicativos lo que eleva la audiencia o lo que está de moda. Hoy en día, el asunto que está de moda son los juegos olímpicos de 2016 y la creciente violencia en la ciudad que será su sede, Rio de Janeiro.
Acaso la gripe ha dejado de existir? ¿Las personas no se contaminan más? ¿Ya no hay muertos?
Me quedo pensando: si antes las autoridades han tratado de este tema con una cierta dosis de negligencia, imagínate ahora que los fanales ya están totalmente desviados del tema.
Para combatir el virus H1N1 recomiendan lavarnos las manos. Para mí, ellos también se lavaron las manos ante esta amenaza a la salud pública por completa incapacidad de tratar del asunto.
Mentiras las pesquisas para hallar una vacuna que pueda prevenir el contagio no avanzan, los infectados por el virus, según la OMS, llegan a la impresionante suma de 400 mil en todo el mundo y los muertos ya pasan de los 4 mil.
En infra estructura para los juegos olímpicos, Brasil invertirá cerca de 14 mil millones de dólares ¿y en pesquisas sobre la nueva gripe? ¿La suma invertida por lo menos se acercará a esto? Creo que no.
Otra cuestión de la cual no se habla más es la Dengue, enfermedad que por décadas nos hace sufrir y que para la cual no han encontrado una solución todavía. La población, sobre todo la más pobre, que vive en lugares sin saneamiento básico, donde el riesgo de infestación por el mosquito Aedes Aegypt es mayor, es la más perjudicada.
Quizá sea porque la inversión, en estos casos, no si convertirá en beneficios para estos gobernantes. Si comparamos a una olimpíada, ésta ciertamente es la que más ventajas atrae.
¿La población, qué hace? Se ilusiona y se entretiene mirando los juegos en la tele entre una u otra noticia de infestación, contaminación, tiroteo…
miércoles, 4 de noviembre de 2009
¿Fiesta para los juegos olímpicos?
Los enfrentamientos de los últimos días entre traficantes y policías en la ciudad de Rio de Janeiro vienen causando cada vez más miedo a las comunidades de la ciudad y trastornos a todo Brasil. En los últimos días, varias personas murieron, entre ellos jóvenes inocentes moradores de las comunidades vecinas y que, como muchos otros, sufrieran los daños de esta interminable guerra. Como si no fuera mucho, los traficantes incluso ametrallaron al helicóptero de la policía especializada que se cayó y fue calcinado, matando a tres policías que allí estaban. Estos duelos que existen hace años en nuestro país están lejos del fin, ya que el principal responsable de todo esto es el tráfico de drogas y armas en la región, que es reconocida como una actividad que genera mucho dinero a estos criminales que no piensan, a causa de eso, en dejar de practicarla a pesar de las secuelas que puedan causar.
Los intensos conflictos se dan a causa de los grupos de traficantes rivales que pelean por los puntos de ventas de drogas. La comunidad de las villas son las más perjudicadas pues la mayoría son familias: hombres y mujeres que van y vienen de sus trabajos diarios, jóvenes que caminan hacia la escuela o niños que tienen el simple deseo de divertirse en la calle. Sin embargo, todos ellos son impedidos de vivir libremente y en paz, ya que salen de sus casas con la incertidumbre del regreso. Es evidente que la violencia está presente en todas las partes de Brasil, pero lo que hemos visto en Rio ha sido un fenómeno que, incluso, viene repercutiendo en los noticieros internacionales. La prensa de países como España, Francia, Inglaterra y Estados Unidos han transmitido los informes acerca de esta violencia, potencializada, lógicamente, debido a los juegos olímpicos en 2016 que ocurrirá en la “ciudad maravillosa”. De cierto modo, ellos no están equivocados o haciendo algun tipo de sensacionalismo – están solamente presentando las escenas de una ciudad que viene sufriendo por toda esta inseguridad.
Como brasileños, nos quedamos felices en recibir las Olimpíadas, pero lo que no puede pasar es que, las personas cierren los ojos y se van gloríen por una victoria que, desafortunadamente no pertenece a todos. Se reconoce que los juegos olímpicos dan oportunidades a muchos atletas, son importantes para el imagen del país y para el crecimiento de la economía, pero en el contexto en que estamos, debemos tener en cuenta que el Brasil necesita de una victoria aún mayor que esa – la victoria contra la violencia. Al contrario de esta fiesta por los juegos olímpicos, las personas en las comunidades en Rio están con sus vidas completamente aprisionadas, lo que significa que, en Rio de Janeiro ocurre un fenómeno al revés, pues los que deberían estar encarcelados están libres, matando y lastimando inocentes. Estos a su vez, viven llenos de miedo, y no saben si, en el día de hoy van a sufrir algún tipo de daño o si van a perder la propia vida en estos tiroteos en que ven volar las balas perdidas desde las ventanas de sus casas.
La sociedad, principalmente aquellas que viven a los alrededores de los grandes estadios y los grandes hoteles adónde van a instalarse los atletas, estas sí, son las que van a contemplar las festividades solamente de lejos. Reconozco que esta victoria es importante para el país, pero más allá de los juegos olímpicos, tenemos que observar con sensibilidad a este contexto que hemos vivido en Brasil y reconocer que la mayor victoria que podemos lograr es la mejora de la situación de millares de personas que han perdido sus vidas para el tráfico, la violencia y el abandono por las autoridades que no priorizan estos temas de suma urgencia nacional.
martes, 3 de noviembre de 2009
¿Qué me preocupa?
Hace más o menos diez años, cuando todavía vivía en España, buscaba trabajo. Supe de una selección en el Consulado de Brasil para empleado diplomático administrativo. Como cumplía con las exigencias: tener curso universitario completo, ser estable en el país y tener más de 24 años, me inscribí. El proceso selectivo estaba compuesto de una redacción y una entrevista con el Cónsul brasileño. El día de la redacción fui con mucho entusiasmo a la prueba, el tema era ¿cómo vender la imagen de Brasil en el exterior? Confieso que todo cambió. Mi irritabilidad me hizo olvidar que se trataba de una plaza de trabajo. En esta época la imagen de nuestro país estaba lo más desgastada. El noticiero internacional solo hablaba de casos de infanticidio, violencia urbana y asesinatos. La pregunta me dejó muy nerviosa. No creía que teníamos que vender la imagen de Brasil, sino que teníamos que conseguir que el brasileño tuviera condiciones mínimas de educación, salud, transportes y empleo para conseguir un país digno de orgullo nacional, para después tener una buena imagen internacional. Escribí sin freno como una catarsis de protestas. Empecé así: ‘Cómo vender la imagen de Brasil, si los brasileños no tienen trabajo, ni viviendas, ni salud, ni…’ Sin embargo me seleccionaron para la entrevista con el cónsul. Éste me preguntó si no creía en el país y le dije que con las condiciones en aquel entonces era difícil creer en un futuro para nuestro querido país. No hace falta decir que no aprobé y que tuve que entender que los diplomáticos no están interesados en personas que protestan.
Hasta hoy todo esto me preocupa. Hoy Brasil no es más un país del futuro. Somos el presente. Tenemos las grandes transformaciones económicas, nuestro país tiene una buena imagen en las cúpulas internacionales y muchos empresarios están interesados en inversiones aquí. Hoy conseguimos estar en día con las deudas del FMI. El número de desempleados ha disminuido y las personas tienen más condiciones de comprar los bienes básicos. Pero, por otro lado, muchos tienen hambre, todavía tenemos trabajo esclavo, corrupción política y niños sin escuela. Es verdad, las cosas siguen muy mal, guerra del narcotráfico, mucha violencia urbana, leyes caducas, y transportes insuficientes. La población brasileña no tiene esperanza de mejoría. El pueblo brasileño nunca desiste, aunque se sienta agobiado por la desigualdad social.
En 2014 tendremos la Copa del mundo de fútbol en Brasil. Dentro de 4 años mostraremos al mundo que estamos preparados, que somos capaces de ser la sede de un evento mundial. Todas las ciudades de Brasil estarán involucradas. Las personas serán testigos de nuestro esfuerzo. Pero, esta candidatura es prematura. Para mí, estos cambios todavía no están consolidados y mucho hay que hacer para un tiempo tan corto. Además de esto, dos años después el mundo estará nuevamente con los ojos vueltos a las Olimpiadas 2016. La ciudad de Río de Janeiro es hoy noticia en los periódicos internacionales debido a la violencia y las dominaciones incontroladas de las favelas de Río por narcotraficantes. Se ve que la guerra está sin control y temo que la candidatura sea tomada de Brasil. La vergüenza nacional será peor que la falta de infraestructura para recibir a los atletas oímpicos.
Viví en una ciudad olímpica. Vi una ciudad transformarse. Solo vi beneficios. Pero Barcelona no tenía el problema social que tiene Río. Hoy más de 6 mil personas mueren por año en Río debido a la violencia de los ‘narcos’. Este fin de semana los enfrentamientos en la ciudad maravillosa han sido los más violentos de los últimos tiempos: Un helicóptero fue clavado de balas y autobuses incendiados por calles de la ciudad, se han incautado mucha droga y armas como ametralladoras y fusiles. La capacidad de la policía de retomar el control de las favelas y garantizar la seguridad durante los juegos preocupa a los dirigentes.
Creo que las transformaciones en Brasil son positivas, pero estamos siendo puestos a prueba en un momento muy prematuro. Nuestro país es capaz, pero nos falta educación para entender que el desarrollo no se hace con fecha marcada. Se hace con cambios sin prisa.
Eliana
Hasta hoy todo esto me preocupa. Hoy Brasil no es más un país del futuro. Somos el presente. Tenemos las grandes transformaciones económicas, nuestro país tiene una buena imagen en las cúpulas internacionales y muchos empresarios están interesados en inversiones aquí. Hoy conseguimos estar en día con las deudas del FMI. El número de desempleados ha disminuido y las personas tienen más condiciones de comprar los bienes básicos. Pero, por otro lado, muchos tienen hambre, todavía tenemos trabajo esclavo, corrupción política y niños sin escuela. Es verdad, las cosas siguen muy mal, guerra del narcotráfico, mucha violencia urbana, leyes caducas, y transportes insuficientes. La población brasileña no tiene esperanza de mejoría. El pueblo brasileño nunca desiste, aunque se sienta agobiado por la desigualdad social.
En 2014 tendremos la Copa del mundo de fútbol en Brasil. Dentro de 4 años mostraremos al mundo que estamos preparados, que somos capaces de ser la sede de un evento mundial. Todas las ciudades de Brasil estarán involucradas. Las personas serán testigos de nuestro esfuerzo. Pero, esta candidatura es prematura. Para mí, estos cambios todavía no están consolidados y mucho hay que hacer para un tiempo tan corto. Además de esto, dos años después el mundo estará nuevamente con los ojos vueltos a las Olimpiadas 2016. La ciudad de Río de Janeiro es hoy noticia en los periódicos internacionales debido a la violencia y las dominaciones incontroladas de las favelas de Río por narcotraficantes. Se ve que la guerra está sin control y temo que la candidatura sea tomada de Brasil. La vergüenza nacional será peor que la falta de infraestructura para recibir a los atletas oímpicos.
Viví en una ciudad olímpica. Vi una ciudad transformarse. Solo vi beneficios. Pero Barcelona no tenía el problema social que tiene Río. Hoy más de 6 mil personas mueren por año en Río debido a la violencia de los ‘narcos’. Este fin de semana los enfrentamientos en la ciudad maravillosa han sido los más violentos de los últimos tiempos: Un helicóptero fue clavado de balas y autobuses incendiados por calles de la ciudad, se han incautado mucha droga y armas como ametralladoras y fusiles. La capacidad de la policía de retomar el control de las favelas y garantizar la seguridad durante los juegos preocupa a los dirigentes.
Creo que las transformaciones en Brasil son positivas, pero estamos siendo puestos a prueba en un momento muy prematuro. Nuestro país es capaz, pero nos falta educación para entender que el desarrollo no se hace con fecha marcada. Se hace con cambios sin prisa.
Eliana
lunes, 2 de noviembre de 2009
artículo: Lula, el camisa 10
Me encanta el fútbol. Como muchos brasileños, no sé los nombres de los jugadores, no sé qué caracteriza un impedimento y tampoco sé qué debe hacer cada jugador en la cancha. No obstante, otro día, en el que estaba feliz porque había ganado mi cuadro, incluso esa es la única cosa que entiendo de fútbol, es decir, cuando gana o cuando pierde mi equipo, me dijeron que el camisa 10 de un grupo es el responsable de coordinarlo. Es suya la tarea de ordenar los compañeros en el área donde se juega y a él cabe equilibrar los dos lados de la cancha, el de los que defienden y el los de que atacan. Esa figura deportiva, por su importancia en el conjunto, me hizo acordarme de nuestro presidente Lula.
Desde que tenemos a Lula como presidente, tenemos también polémica en cuanto a la presidencia de la República. Lula fue electo en un momento frágil de nuestra historia y de nuestra gente. Debido a la promesa de romper con el neoliberalismo extremado de Fernando Henrique Cardoso y de traer cambios y avances a la cansada economia brasileña, ganó el cargo bajo la condición de traer mejorías sociales. Puesto que la sociedad estaba ya harta de lo mismo, es decir, privatizaciones y estagnación en las áreas sociales, creyó que un cambio radical como Lula podría ser uma buena alternativa para que el país finalmente presentara índices sociales dignos de un país de tamañas dimensiones geográficas y población.
Por otro lado, mucha gente tuvo miedo de que un casi analfabeto, militante político e izquierdista subiera hacia el poder, distribuyera los benes privados a los pobres y expulsara las indústrias que emplean a gran parte de la clase media y baja; se creía más en un presidente con mayor experiencia política y que no representara tantas amenazas.
Al fin, sin embargo, Lula soprendío tanto a aquellos que lo vian como un líder sindical, radical y socialista (socialista en la conotación peyorativa de la palabra), como a aquellos que lo vian como un libertador padre de los pobres.
Los casi ocho años de su ejercicio nos muestran que Lula no es un caudillo ni un fascista. Parece que el pequeño técnico mecánico del interior paulista sabe muy bien manejar su gobierno para los ricos, sobre todo porque protege el capital extranjero, las grandes corporaciones y las redes bancarias, y para los pobres, en la medida que ofrece becas de todo tipo para las clases menos favorecidas. Es un presidente que se ha mostrado defensor de un Brasil autónomo y de proyección internacional, que conquista lugares de destaque en el G20, en el BID y en el FMI, que firma acuerdos estratégicos, como el de la compra de treinta y seis aviones de guerra franceses, que trae las Olimpíadas y, claro, en conformidad con su posición en la cancha, el Mundial de Fútbol.
Sin duda Lula es nuestro camisa diez, el que juega con los intereses del equipo, tratando de harmonizarlo frente al adversario. De todas maneras, ni siempre, por lo que vemos en los partidos, el camisa diez actúa con éxito. El de Lula lo veremos en las próximas elecciones. Si Dilma ha sido bien amaestrada en esa posición futbolística y gana la carrera presidencial, sabremos que Lula, además de jugar en la cancha de nuestra política, sabe entrenar a los jugadores de su cuadro.
Desde que tenemos a Lula como presidente, tenemos también polémica en cuanto a la presidencia de la República. Lula fue electo en un momento frágil de nuestra historia y de nuestra gente. Debido a la promesa de romper con el neoliberalismo extremado de Fernando Henrique Cardoso y de traer cambios y avances a la cansada economia brasileña, ganó el cargo bajo la condición de traer mejorías sociales. Puesto que la sociedad estaba ya harta de lo mismo, es decir, privatizaciones y estagnación en las áreas sociales, creyó que un cambio radical como Lula podría ser uma buena alternativa para que el país finalmente presentara índices sociales dignos de un país de tamañas dimensiones geográficas y población.
Por otro lado, mucha gente tuvo miedo de que un casi analfabeto, militante político e izquierdista subiera hacia el poder, distribuyera los benes privados a los pobres y expulsara las indústrias que emplean a gran parte de la clase media y baja; se creía más en un presidente con mayor experiencia política y que no representara tantas amenazas.
Al fin, sin embargo, Lula soprendío tanto a aquellos que lo vian como un líder sindical, radical y socialista (socialista en la conotación peyorativa de la palabra), como a aquellos que lo vian como un libertador padre de los pobres.
Los casi ocho años de su ejercicio nos muestran que Lula no es un caudillo ni un fascista. Parece que el pequeño técnico mecánico del interior paulista sabe muy bien manejar su gobierno para los ricos, sobre todo porque protege el capital extranjero, las grandes corporaciones y las redes bancarias, y para los pobres, en la medida que ofrece becas de todo tipo para las clases menos favorecidas. Es un presidente que se ha mostrado defensor de un Brasil autónomo y de proyección internacional, que conquista lugares de destaque en el G20, en el BID y en el FMI, que firma acuerdos estratégicos, como el de la compra de treinta y seis aviones de guerra franceses, que trae las Olimpíadas y, claro, en conformidad con su posición en la cancha, el Mundial de Fútbol.
Sin duda Lula es nuestro camisa diez, el que juega con los intereses del equipo, tratando de harmonizarlo frente al adversario. De todas maneras, ni siempre, por lo que vemos en los partidos, el camisa diez actúa con éxito. El de Lula lo veremos en las próximas elecciones. Si Dilma ha sido bien amaestrada en esa posición futbolística y gana la carrera presidencial, sabremos que Lula, además de jugar en la cancha de nuestra política, sabe entrenar a los jugadores de su cuadro.
domingo, 1 de noviembre de 2009
La vanidad excesiva
Vanidad excesiva
Exageración en cirugías plásticas y ejercicios físicos pueden ser señales de disturbios en que personas tienen una visión distorsionada de la propia imagen. En una sociedad que supervaloriza la apariencia física y la belleza, la búsqueda por el cuerpo considerado perfecto es una frecuencia en la vida de miles de millones de personas que no les gusta la propia imagen en el espejo.
La vanidad en exceso llena los gimnasios y, a veces, lleva a las personas a extrapolarse, sometiéndose a las más diferentes técnicas de modificaciones del cuerpo. Según informaciones de la Sociedade Brasileira de Cirurgias Plásticas, en mayoría, las procuras son por cirugías estéticas. Cuando el descontentamiento con el cuerpo llega al extremo, uno puede presentar señales de disturbios psíquicos llamados actualmente por Trastorno de la Imagen Corporal.
En ese sentido, los trastornos de imagen más comunes son anorexia, bulimia (más frecuente en el sexo femenino) y vigorexia (más frecuente en el sexo masculino), los cuales caracterizan las personas que se miran en el espejo y se sienten diferentes, insatisfechas con la propia imagen. Esos tipos de enfermedades, ahora tan de moda, suelen estar producidos por una compleja interacción de factores que van desde los trastornos emocionales y de la personalidad, presiones familiares, una posible sensibilidad genética o biológica y el vivir en una cultura en la cual hay una sobreabundancia de comida y una obsesión por la delgadez excesiva, por ejercicios físicos.
Conviene mencionar que la Vigorexia es el trastorno que está de moda y se ha volviendo el asunto más frecuente en la media en el momento. Él se caracteriza por el exceso de musculación, en que la persona se pone muy débil y tiene compulsión por hacerse más fuerte, con más músculos, sea por medio de ejercicios físicos o drogas, como los anabolizantes. Un ambiente dónde de valoriza mucho la estructura corporal puede permitir el desarrollo al disturbio, como influenza de media con las telenovelas, el mundo de los artistas, cantantes, top models. El ejemplo, más reciente, de ese trastorno es la cantante pop Madonna, que dedica por lo menos tres horas diarias a ejercicios de musculación, y mantiene sus músculos tonificados, que no son nada parecidos a de un atleta olímpico, sino presentan lesiones musculares, conforme citan los noticiarios británicos.
Así es que ese trastorno ha alcanzado a muchos, sobre todo a varios artistas conocidos. Si por un lado, las pláticas y ejercicios físicos ayudan a corregir algo que incomoda o no está bueno en el cuerpo, pero por el otro ellos proporcionan vicios. Pues, si en la primera plástica se logra éxito, siguen en busca de otras, hasta que encuentren posibles defectos incluso dónde no existen. O entonces, se uno desea ser musculoso para conquistar alguien, se mata de hacer ejercicio en el gimnasio, sin notar, muchas veces, la exageración.
Esa obsesión parece caracterizar cualquiera exageración en busca de una imagen ideal, en vano, pues es una búsqueda de un esteriotipo de belleza que no se puede alcanzarlo. Por ejemplo, si uno quiere una nariz parecida al de Nicole Kidman, porque está insatisfecho con el suyo, procura la primera cirugía plástica y en vez de ponerse contenta, se frustra. ¿Por qué ocurre esa frustración? Porque la nariz “ideal” para esa persona es la del otro, aunque haga otras cirugías, la insatisfacción permanece hasta encontrar una nariz idealizada.
Esa disfunción involucra millones de persona en el mundo, que se mueren a causa de esos trastornos. El número de óbitos debido a cirugías plásticas ha asustado incluso a las universidades de medicina, pues con la facilitad de pagamentos, muchas personas ponen en risco sus vidas a fin de mantenerse una satisfacción estética. Aun procuran médicos sin registros en los consejos de medicina. Los datos apuntan para consecuencias aún mayores, puesto que esa fiebre ha empezado con celebridades de las teles que hicieron un rastro con la vanidad excesiva. Éste es el resultado final de ese conflicto cuerpo-mente, que en algunas ocasiones - como hemos podido conocer a través de los medios de comunicación - pueden llegar a ser mortales.
En la posmodernidad, el patrón debía haber quedado obsoleto y haberse alcanzado la liberación estética transformando lo que se entendía por belleza en salud, bienestar físico y mental, intelectualidad y educación en valores. Por desgracia, hasta la estética de lo que es saludable está sujeta a la moda. Y la educación en valores incluye el valor de la apariencia. Lamentablemente, para muchos, incluso mujeres, estar delgados y atractivos se ha convertido en lo máximo a lo que aspiran.
De esta forma, la obsesión por la imagen ha ido impidiendo en muchos casos que varias personas se desarrollan social y culturalmente, además de las pérdidas de vidas. La belleza, dicen los orientales, es un estado del ser, y ese estado del ser surge con la riqueza interior, cuando la mente es libre y no funciona en base a temores y condicionamientos externos. Hablaríamos entonces de una belleza que no se compra, ni se vende, que no depende de modas, adornos, color de piel, país o cultura. Es una belleza que emana fruto del trabajo personal, por tanto está al alcance de todo el que quiera cultivarla.
Referencias:
http://deusario.com/2007/12/a-ditadura-da-beleza-e-a-revolucao-das-mulheres.html, acceso: 18/10/2009).
Por Roseane Bomfim
Exageración en cirugías plásticas y ejercicios físicos pueden ser señales de disturbios en que personas tienen una visión distorsionada de la propia imagen. En una sociedad que supervaloriza la apariencia física y la belleza, la búsqueda por el cuerpo considerado perfecto es una frecuencia en la vida de miles de millones de personas que no les gusta la propia imagen en el espejo.
La vanidad en exceso llena los gimnasios y, a veces, lleva a las personas a extrapolarse, sometiéndose a las más diferentes técnicas de modificaciones del cuerpo. Según informaciones de la Sociedade Brasileira de Cirurgias Plásticas, en mayoría, las procuras son por cirugías estéticas. Cuando el descontentamiento con el cuerpo llega al extremo, uno puede presentar señales de disturbios psíquicos llamados actualmente por Trastorno de la Imagen Corporal.
En ese sentido, los trastornos de imagen más comunes son anorexia, bulimia (más frecuente en el sexo femenino) y vigorexia (más frecuente en el sexo masculino), los cuales caracterizan las personas que se miran en el espejo y se sienten diferentes, insatisfechas con la propia imagen. Esos tipos de enfermedades, ahora tan de moda, suelen estar producidos por una compleja interacción de factores que van desde los trastornos emocionales y de la personalidad, presiones familiares, una posible sensibilidad genética o biológica y el vivir en una cultura en la cual hay una sobreabundancia de comida y una obsesión por la delgadez excesiva, por ejercicios físicos.
Conviene mencionar que la Vigorexia es el trastorno que está de moda y se ha volviendo el asunto más frecuente en la media en el momento. Él se caracteriza por el exceso de musculación, en que la persona se pone muy débil y tiene compulsión por hacerse más fuerte, con más músculos, sea por medio de ejercicios físicos o drogas, como los anabolizantes. Un ambiente dónde de valoriza mucho la estructura corporal puede permitir el desarrollo al disturbio, como influenza de media con las telenovelas, el mundo de los artistas, cantantes, top models. El ejemplo, más reciente, de ese trastorno es la cantante pop Madonna, que dedica por lo menos tres horas diarias a ejercicios de musculación, y mantiene sus músculos tonificados, que no son nada parecidos a de un atleta olímpico, sino presentan lesiones musculares, conforme citan los noticiarios británicos.
Así es que ese trastorno ha alcanzado a muchos, sobre todo a varios artistas conocidos. Si por un lado, las pláticas y ejercicios físicos ayudan a corregir algo que incomoda o no está bueno en el cuerpo, pero por el otro ellos proporcionan vicios. Pues, si en la primera plástica se logra éxito, siguen en busca de otras, hasta que encuentren posibles defectos incluso dónde no existen. O entonces, se uno desea ser musculoso para conquistar alguien, se mata de hacer ejercicio en el gimnasio, sin notar, muchas veces, la exageración.
Esa obsesión parece caracterizar cualquiera exageración en busca de una imagen ideal, en vano, pues es una búsqueda de un esteriotipo de belleza que no se puede alcanzarlo. Por ejemplo, si uno quiere una nariz parecida al de Nicole Kidman, porque está insatisfecho con el suyo, procura la primera cirugía plástica y en vez de ponerse contenta, se frustra. ¿Por qué ocurre esa frustración? Porque la nariz “ideal” para esa persona es la del otro, aunque haga otras cirugías, la insatisfacción permanece hasta encontrar una nariz idealizada.
Esa disfunción involucra millones de persona en el mundo, que se mueren a causa de esos trastornos. El número de óbitos debido a cirugías plásticas ha asustado incluso a las universidades de medicina, pues con la facilitad de pagamentos, muchas personas ponen en risco sus vidas a fin de mantenerse una satisfacción estética. Aun procuran médicos sin registros en los consejos de medicina. Los datos apuntan para consecuencias aún mayores, puesto que esa fiebre ha empezado con celebridades de las teles que hicieron un rastro con la vanidad excesiva. Éste es el resultado final de ese conflicto cuerpo-mente, que en algunas ocasiones - como hemos podido conocer a través de los medios de comunicación - pueden llegar a ser mortales.
En la posmodernidad, el patrón debía haber quedado obsoleto y haberse alcanzado la liberación estética transformando lo que se entendía por belleza en salud, bienestar físico y mental, intelectualidad y educación en valores. Por desgracia, hasta la estética de lo que es saludable está sujeta a la moda. Y la educación en valores incluye el valor de la apariencia. Lamentablemente, para muchos, incluso mujeres, estar delgados y atractivos se ha convertido en lo máximo a lo que aspiran.
De esta forma, la obsesión por la imagen ha ido impidiendo en muchos casos que varias personas se desarrollan social y culturalmente, además de las pérdidas de vidas. La belleza, dicen los orientales, es un estado del ser, y ese estado del ser surge con la riqueza interior, cuando la mente es libre y no funciona en base a temores y condicionamientos externos. Hablaríamos entonces de una belleza que no se compra, ni se vende, que no depende de modas, adornos, color de piel, país o cultura. Es una belleza que emana fruto del trabajo personal, por tanto está al alcance de todo el que quiera cultivarla.
Referencias:
http://deusario.com/2007/12/a-ditadura-da-beleza-e-a-revolucao-das-mulheres.html, acceso: 18/10/2009).
Por Roseane Bomfim
¿Somos todos iguales?
Nuestra sociedad tiene muchos problemas, pero uno de los más graves son, sin dudas, los prejuicios. Los prejuicios separan a las personas en grupos. Lo peor es que estos grupos están clasificados en “mejores” y “peores”. Eso es lo más triste de todo.
Hoy son más comunes los prejuicios relacionados a “raza”. Y no importa que digan los científicos que raza sólo hay una: la humana. Hay siempre los que piensan que los negros, los judíos y otras “minorías” son peores. Hace pocos días, una mujer nigeriana fue discriminada en Roma. ¿Por qué? Por el color de su piel. Muy común también son las manifestaciones racistas con la suástica nazi. Pero los prejuicios no se acaban por ahí. Son discriminados también los homosexuales, los gordos, los deficientes y aquellos que sufren determinadas enfermedades.
Es cierto que tenemos todos algún tipo de prejuicio. A mi padre no le gustan los hombres de pelo largo. Hay también aquellos prejuicios que nos parecen divertidos: ¿ya oyó chistes de rubias o de portugueses? ¿No son, también, “pre-juicios”? Todo eso se sucede porque somos diferentes. Y esta diferencia, muchas veces, no nos parece buena. Esta distinción se queda más explícita por la padronización que hacen la televisión y los magazines. Estamos, de cierta manera, condicionados a lo que ellos dicen: ‘haga un régimen, tener su peso no es bonito’.
Acabar con los prejuicios es imposible, creo que esta es una dificultad que la humanidad no va a superar. Pero es posible un cambio en nuestras acciones. Nadie está obligado a aceptar a todas las personas (así como nadie está obligado a cambiar su condición, su carácter y personalidad por el gusto del otro). Pero es importante que sepamos que somos obligados a respetarlas. Con el respeto no estaremos libres de los prejuicios, pero estaremos libres para vivir en armonía.
Hoy son más comunes los prejuicios relacionados a “raza”. Y no importa que digan los científicos que raza sólo hay una: la humana. Hay siempre los que piensan que los negros, los judíos y otras “minorías” son peores. Hace pocos días, una mujer nigeriana fue discriminada en Roma. ¿Por qué? Por el color de su piel. Muy común también son las manifestaciones racistas con la suástica nazi. Pero los prejuicios no se acaban por ahí. Son discriminados también los homosexuales, los gordos, los deficientes y aquellos que sufren determinadas enfermedades.
Es cierto que tenemos todos algún tipo de prejuicio. A mi padre no le gustan los hombres de pelo largo. Hay también aquellos prejuicios que nos parecen divertidos: ¿ya oyó chistes de rubias o de portugueses? ¿No son, también, “pre-juicios”? Todo eso se sucede porque somos diferentes. Y esta diferencia, muchas veces, no nos parece buena. Esta distinción se queda más explícita por la padronización que hacen la televisión y los magazines. Estamos, de cierta manera, condicionados a lo que ellos dicen: ‘haga un régimen, tener su peso no es bonito’.
Acabar con los prejuicios es imposible, creo que esta es una dificultad que la humanidad no va a superar. Pero es posible un cambio en nuestras acciones. Nadie está obligado a aceptar a todas las personas (así como nadie está obligado a cambiar su condición, su carácter y personalidad por el gusto del otro). Pero es importante que sepamos que somos obligados a respetarlas. Con el respeto no estaremos libres de los prejuicios, pero estaremos libres para vivir en armonía.
¿Enanos o niños?
Vivimos un fenómeno en la sociedad, una especie de duda cruel nos consume. Andando por las calles, visitando a amigos o aun trabajando no es posible saber si las personas que vemos son niños o enanos. Algunas personas preguntarán, con razón: ¿Es que no pueden ser niños y enanos? Sí, pueden. Pero la confusión reside en el hecho de que actualmente estos pequeños seres humanos viven como adultos, lo que nos lleva a verlos como enanos, humanos maduros que no alcanzaron estaturas elevadas. Lo más triste de todo ello es darse cuenta de que la madurez en cuestión se impone por los padres y muchas veces de verdad no existe.
No hay más tiempo para la niñez, para jugar con los amigos, ensuciarse en la tierra y hacer cosas de niños. La tendencia social es “no desperdiciar tiempo”, por lo tanto es esencial empezar a aprender lenguas, música, hacer deportes o balet lo antes posible. ¿Qué el niño tenga tan solo tres o cuatro años? ¡Perfecto! Si no inicia ahora estará muy viejo después – a los ocho años, por ejemplo – para hacer todo lo que le imponen con perfección. Es común que los niños se vistan como adultos y están siempre tan llenos de tareas que es imposible verlos como chicos. A mucha gente le parece absurdo el hecho de que adolescentes de doce o trece años tengan celulares, pero si viven como adultos que disfruten las comodidades de la vida.
¿Qué estamos haciendo con la inocencia de estas criaturas? Esperamos que estén dispuestos – y que se salgan bien – a aprender dos o tres idiomas, hacer deportes diferentes, portarse con educación y madurez, tener responsabilidad, pero cuando quieren ser adultos y están de novios, se embarazan, se involucran en delitos o drogas, son condenados por el hecho de que sean niños y no adultos. ¿Seremos tan egoístas que, por tener tanta responsabilidad de adultos, queremos quitarles a los peques la mejor etapa de la vida? Ojalá veamos pronto que para ser niño es necesario muy poco, empezando por un hogar que lo reciba y por padres que le demuestren que la vida es más que tener o hacer muchas cosas.
No hay más tiempo para la niñez, para jugar con los amigos, ensuciarse en la tierra y hacer cosas de niños. La tendencia social es “no desperdiciar tiempo”, por lo tanto es esencial empezar a aprender lenguas, música, hacer deportes o balet lo antes posible. ¿Qué el niño tenga tan solo tres o cuatro años? ¡Perfecto! Si no inicia ahora estará muy viejo después – a los ocho años, por ejemplo – para hacer todo lo que le imponen con perfección. Es común que los niños se vistan como adultos y están siempre tan llenos de tareas que es imposible verlos como chicos. A mucha gente le parece absurdo el hecho de que adolescentes de doce o trece años tengan celulares, pero si viven como adultos que disfruten las comodidades de la vida.
¿Qué estamos haciendo con la inocencia de estas criaturas? Esperamos que estén dispuestos – y que se salgan bien – a aprender dos o tres idiomas, hacer deportes diferentes, portarse con educación y madurez, tener responsabilidad, pero cuando quieren ser adultos y están de novios, se embarazan, se involucran en delitos o drogas, son condenados por el hecho de que sean niños y no adultos. ¿Seremos tan egoístas que, por tener tanta responsabilidad de adultos, queremos quitarles a los peques la mejor etapa de la vida? Ojalá veamos pronto que para ser niño es necesario muy poco, empezando por un hogar que lo reciba y por padres que le demuestren que la vida es más que tener o hacer muchas cosas.
por Mariana Ruas
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sábado, 31 de octubre de 2009
Artículo: El moralismo reaccionario en la juventud

El filósofo francés Michel Maffesoli dijo cierta vez que una sociedad se construye sobre los valores de su pueblo, de sus ciudadanos, y no lo contrario. La simples frase me hace temblar cuando pienso en el futuro de la joven sociedad brasileña, dados los valores que gran parte de su juventud anda manifestando en esos últimos tiempos. Hace poco más de una semana aconteció un hecho particularmente preocupante. En una universidad particular de la gran São Paulo, la Universidad Bandeirante o simplemente UNIBAN, una alumna fue humillada, perseguida y agredida moralmente -solo no fue físicamente por la defensa que le proporcionaron los policías que pronto llegaron-. ¿El delito cometido por la joven? Haber acudido a las clases vestida con una mini falda considerada “inapropiada”, “provocante” e “insinuante”, como lo calificó posteriormente, en nota, la dirección de la facultad.
Mientras tentaba llegar al baño, en el intervalo de las clases, la joven fue perseguida por alumnos que tentaban se sacar fotos de todos los ángulos, incluso de sus partes íntimas. Aislada, sitiada en el baño femenino, fue la vez de un grupo de unas 20 estudiantes como ella -otras tentaron entrar en el baño pero no pudieron por falta de espacio- tentaren agredirla y obligarla a vestir pantalones. A esa altura la confusión ya estaba formada y la joven fue rescatada por un pequeño grupo de amigos/as, que a mucho coste la llevaron a la aula. Allí se quedaron enjaulados mientras una multitud enfurecida golpeaba la puerta y gritaba palabras enfurecidas contra aquella que acusaban “puta”, “vadia”, “prostituta”, convidando a actitudes del tipo “estupra”, “lincha”. Fue menester la intervención de la policía para quitar la joven del cautiverio, la escotar y calmar la multitud.
A lo mejor uno pueda considerar este un hecho aislado, o mismo alegar que no pasó nada de tan grave así. Pero la actitud de aquellos estudiantes hombres y mujeres merece algunas reflexiones por las circunstancias como ocurrieron: a) en la ciudad más rica y moderna del país; b) en un ambiente universitario, lo que dispensa otros adjetivos para caracterizarlo; c) entre jóvenes de distintas clases sociales, ya que la UNIBAN, aunque particular, es una universidad considerada “popular” por los precios que practica. En el amplio debate que está aconteciendo en la Internet, centralizado en el sitio de You Tube en el que los videos sobre el asunto fueron los más vistos de la semana, estudiantes y profesores de la universidad relatan experiencias de uso de drogas, desrespeto a los colegas de clase y funcionarios por los alumnos y otros delitos realmente merecedores de reprehensión. Pero varios de los mismos jóvenes que los cometieron, se proclamaron en el derecho de juzgar y condenar sin defensa previa a aquella que no aceptaron por su vestuario de gusto tenido como demasiado osado.
a
La misma generación que nació bajo la égida de los cambios, desafiando creencias, valores, costumbres, osando y estableciendo el reinado de la individualidad, reinventando sus propios valores, de pronto se toma para sí el derecho de condenar a quien le parezca desviante. Las actitudes demuestran el resurgimiento de un moralismo basado en valores reaccionarios, patriarcales y arcaicos; llaman la atención incluso por la falta de solidaridad de género: las mismas mujeres que vienen buscando una armonización de las relaciones entre mujeres y hombres, promovieron la salvajería y una mirada sobre la mujer como objeto. La misma generación que repudia la homogeneidad hace que las diferencias sean reprimidas y no estimuladas, como en la edad media, cuando se quemaban brujas y herejes en plaza, bajo gritos y exaltación popular. ¿Qué piensan estos jóvenes que agriden una de los suyos? ¿Que sociedad se puede construir bajo valores como estos, cultivados por una generación que parece considerar que modernidad es tener acceso a computadores y otros equipos de alta tecnología, aunque los valores que expresa sean tan antiguos cuanto los tribales revividos en el medioevo?
Vídeos sobre el assunto:
http://www.youtube.com/watch?v=e0iZmImcuNg&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=1nj86HUrx40&feature=topvideos
http://www.youtube.com/watch?v=iG__yCAqyWw
http://www.youtube.com/watch?v=ZIsYNO4_Foo
Vídeos sobre el assunto:
http://www.youtube.com/watch?v=e0iZmImcuNg&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=1nj86HUrx40&feature=topvideos
http://www.youtube.com/watch?v=iG__yCAqyWw
http://www.youtube.com/watch?v=ZIsYNO4_Foo
ARTÍCULO DE OPINIÓN – PLANETA TIERRA: MALGASTAR O CUIDAR?
Muchos temas de actualidad me preocupan, sin embargo, uno de ellos me causa tristeza y reflexión profunda: la polución de nuestro planeta y la aparente falta de providencias y soluciones concretas.
Cuando veo seres humanos revolviendo basura, buscando comida entre los desperdicios, me conmuevo y me angustio. La situación es más dolorosa todavía cuando se trata de niños. Es asustador saber que muchas de esas personas viven en los basurales, duermen, crían a sus hijos y muchas veces mueren allí. En medio de tanta inmundicia y contaminación, la vida de esos seres humanos se resume al desesperado imperativo de la existencia, mejor dicho, de la sobrevivencia. La imagen de esas vidas desarrollándose en ambientes tan polutos permite imaginar que nuestro planeta pueda convertirse en un enorme vertedero de basura, con millones de objetos contaminados y portadores de enfermedades.
Recorrer una playa bien temprano, inmediatamente después del amanecer, debería ser un encantador paseo en contacto con la naturaleza, no obstante, es deprimente observar la cantidad de basura, objetos de toda clase, y en especial de material plástico: botellas, vasos, bolsas, embalajes de champú, bronceador, cremas, seguramente llevados por las corrientes y devueltos por las mareas.
Hace apenas setenta años que el plástico existe, y no estuvo muy presente durante la primera mitad del siglo XX, pero, hacia fines de la década del 90, la presencia del plástico era increíblemente enorme, en una infinidad de productos. Años después, cuando observamos, por ejemplo, el baño de nuestras casas, podemos encontrarnos con muchísimos objetos de plástico, y sería difícil mencionar todos ellos, porque está en todo lugar y es tan común en nuestras vidas que normalmente no nos detenemos a catalogar todos los elementos de ese material. Cuando recorremos los estantes del mueble del baño encontramos frascos de champú, acondicionador, jabón líquido, crema humectante, crema esfoliante, alcohol, desinfectante, y embalajes de medicamentos. El cesto de basura está forrado con una bolsa de plástico. El cepillo de dientes y el cepillo del cabello son de plástico, así como el peine, los embalajes de maquillaje, sombra, lápiz de labios, rímel y otras cosas más. Las partículas de plástico de los esfoliantes faciales, que usamos para embellecernos y que luego retiramos con agua, pasan por las cañerías y, después de un gran recorrido, llegan a los ríos y a los mares, y pueden estar allí "para siempre". Si nuestro mundo continúa utilizando plástico de ese modo, dentro de mil años esas "utilidades" plásticas descartadas persistirán como detritos en alguna playa.
Millones de botellas plásticas son usadas todos los días por un incalculable número de personas cuyas fuentes de agua son seguras, pero prefieren utilizar una botella descartable. También cuando limpiamos la suciedad de nuestras mascotas colocamos sus excrementos en bolsas plásticas....
Nuestra sociedad descartable se transformó en un mecanismo de rotación tan alta y desenfrenada que enormes áreas de los océanos se han contaminado y hoy parecen gigantescas letrinas. Hasta los países considerados pequeños producen millones de toneladas de bolsas y otros objetos plásticos todos los meses. Especialistas en plásticos dicen que cada pedazo del material fabricado en todo el mundo durante los últimos 50 años permanece todavía en el ambiente.
Es probable que nos resulte inconcebible vivir sin el plástico pero, por lo menos deberíamos reciclarlo, aunque reciclar cuesta más caro que producir más plástico. El reciclaje precisa ser más fácil y económico, y los productos reciclados deberían recibir incentivos fiscales.
Las pequeñas mudanzas pueden hacer grandes diferencias. Si en un supermercado u otro negocio tenemos la opción de elegir entre una bolsa plástica o una de papel, no dudemos, optemos siempre por una bolsa de papel o llevemos nuestras propias bolsas de compras.
El plástico es apenas uno de los miles de productos descartables que nuestro mundo consumista produce. La industrialización y la cantidad de residuos de productos de toda índole, como por ejemplo, los restos de nuestras computadoras o teléfonos móviles obsoletos, aumentan a pasos agigantados. El dióxido de carbono está calentando nuestro planeta y al mismo tiempo ensuciando la atmósfera. Residuos radioactivos continúan sin destino y productos que se convertirán en esos residuos todavía están siendo producidos.
La población mundial crece demasiado rápidamente en relación a la producción de alimentos. La industria y los desperdicios crecen alarmantemente rápido también, por lo que la destrucción de la Tierra parece muy probable. El planeta está envejeciendo como una ropa y todos nosotros la estamos "vistiendo", envolviéndola de plástico y desperdicios. A medida que nuestro mundo se convierte en un montón de basura y polución, Dios debe mirarnos con espanto por lo que hemos hecho y continuamos haciendo. Estamos tal vez preocupados por la "cura" y despreciando la "prevención"?
Todos los seres humanos somos parte del problema de la polución, por lo tanto, todos debemos ser parte de cualquier mejora de la condición de la Tierra.
Ya es tiempo de pensar con seriedad en nuestra parte de culpa por llenar la Tierra con basura. Tengo certeza de que estamos en este planeta como cuidadores o mayordomos del mismo y, como tales, precisamos aprender a consumir menos, conservar más y cuidar mejor de lo que Dios creó con sus propias manos. No quiero estar entre los que hacen todo errado. Respetar a Dios es honrar y cuidar la obra de sus manos.
El videoaficcionado en la gran aldea

El aislamiento que la vida en la ciudad nos proporciona nos vuelve más curiosos respecto a la vida ajena. Esta idea la escuché de viejo amigo del interior que me visitaba y hoy la comparto sin mucha restricción. Cuando uno mira la tele, se depara con un sin número de programas que tienen su apelo mediático en el hecho de exhibir la vida cotidiana de otro: el casamiento de un rico desconocido exhibido al vivo, los disturbios domésticos de una familia de la periferia, el comportamiento atípico del perro de la casa, los desdoblamientos afectivos de un grupo de desconocidos cerrados en una casa: todo es motivo de la observación atenta y de estudio para quienes se pasan horas delante de la tele: ¿Será que esta pareja se va a quedar junto? ¿Qué pasa con ese nene que no para de molestar? ¿Conseguirá el especialista resolver aquellos conflictos familiares? No se puede decir que estos programas son unanimidad, pero la atención que sus espectadores dedican a ellos es curiosa: se pagan para tener “el privilegio” de ver todo, telefonan para votar en su personaje favorito; se comentan todo por Internet y por los chats. Esos hechos me llevan a creer que a lo mejor mi amigo estaba cierto: el espectáculo ahora es la vida cotidiana, pero la vida de los que se encuentran lejos. Si para los vecinos uno se construye altos muros e se compra escuras colgaduras, para esos desconocidos uno se paga caro para ver y saber todo lo que pasa ahí: en ellos ese aficionado se admira y se emociona con las historias de su vida; a veces se reconoce; otras veces lo utiliza como espejo para ver cuánto es superior. En la pequeña aldea donde nació mi mencionado amigo, uno sabe todo lo que pasa en la vida de los vecinos. Y sin pagar nada.
Artículo de opinión - ¿Y nuestra seguridad?

Con el avance de la tecnología, hoy tenemos en nuestras vidas cosas que jamás podríamos imaginar cerca de diez, quince, veinte años atrás. Varios aparatos forman parte de la vida de las personas que pueden comprarlos. Aunque tengan tantas cosas, tienen también miedo de utilizarlas de manera tranquila. El peligro está en todos los hogares, en casa, en la calle. Es una cuestión que molesta. ¿Por qué? La violencia, la marginalidad crescen de manera asustadora.
Las personas hoy tienen miedo a las otras personas que no conocen. La violencia no es limitada solo a color de piel, al pobre, que a veces lleva el estigma de ladrones, de personas que hacen cosas malas. Sin embargo, el asalto hoy es muchas veces realizado de forma sofisticada, con el uso de corbatas y ropas de grife.
Lo peor es que ni en las pequeñas ciudades tenemos más tranquilidad. Los marginales se expanden, se proliferan como plagas. Las señoras no pueden más recibir sus sueldos con tranquilidad, las entregas tienen que ser bien acompañadas, los paseos con nuestros hijos más vigilados. Pero, nosotros también somos vigilados.
Una de las soluciones es contar con el “riguroso” control de la policía, aunque, también tengamos miedo a algunos. La televisión demuestra y nos asusta con eso casi todos días. Entonces tenemos que continuar a vivir la esperanza de que nuestros descendientes sean el buen futuro del país y tengan momentos de paz y disfruten de la vida con seguridad.
Las personas hoy tienen miedo a las otras personas que no conocen. La violencia no es limitada solo a color de piel, al pobre, que a veces lleva el estigma de ladrones, de personas que hacen cosas malas. Sin embargo, el asalto hoy es muchas veces realizado de forma sofisticada, con el uso de corbatas y ropas de grife.
Lo peor es que ni en las pequeñas ciudades tenemos más tranquilidad. Los marginales se expanden, se proliferan como plagas. Las señoras no pueden más recibir sus sueldos con tranquilidad, las entregas tienen que ser bien acompañadas, los paseos con nuestros hijos más vigilados. Pero, nosotros también somos vigilados.
Una de las soluciones es contar con el “riguroso” control de la policía, aunque, también tengamos miedo a algunos. La televisión demuestra y nos asusta con eso casi todos días. Entonces tenemos que continuar a vivir la esperanza de que nuestros descendientes sean el buen futuro del país y tengan momentos de paz y disfruten de la vida con seguridad.
Olimpíadas en Río
En los últimos 15 años, la ciudad de Rio de Janeiro ha trabajado para que Brasil sea
el segundo país latinoameriano y el primero de América del Sur a recibir una olimpíada. Siempre me pareció una irresponsabilidad que una nación sin infraestructura, con graves
problemas en el área de la salud, educación, transportes, etc, pudiera haber cometido la
insensatez de disputar la condición de organizadora de un evento de dimensiones tan
gigantescas. Y, aún peor, sin un programa político específico para el deporte, en un país
con un enorme contingente de personas talentosas, pero que nunca gana nada, salvo algunas medallas en el fútbol o voleibol, deportes esos colectivos y sin la interferencia directa del poderío público. En las escuelas, las clases de educación física son o una vueltita rápida por el patio, o un jueguito de balonmano. Si la mentalidad no cambia, van a construir instalaciones magníficas para que los extranjeros ganen sus medallitas. Las esperanzas brasileñas estarán como siempre depositadas en algunos de los héroes solitarios que una vez u otra surgen en alguna parte de la confederación. Algún Cielo o Diego Hipólito del año 2016, que tendrán de ( si se cumple la teoría de la total falta de tiempo para que en 7 años Brasil se transforme en una fábrica de talentos deportivos), cargar solos el peso inmenso de un país carente de ídolos.
Por otro lado, puede ser que ni todo salga mal. Quizás Río se transforme en una
ciudad más moderna, conviva con nuevas tecnologías y que aparezcan ideas y soluciones
específicas para el desarrollo socioeconómico de una ciudad de tercer mundo. La capital
carioca sería entonces un modelo para Brasil, como también para otras localidades subdesarrolladas del continente latinoamericano.
Pero de momento no soy ni un poco optimista. Los recientes Juegos
Panamericanos de Río, en 2007, cuyas obras superfacturadas, después de unas pocas
prácticas deportivas, sirven hoy en día como abrigo para algunas moscas y otras tantas
cucarachas, son una demostración bien viva de lo que probablemente va a suceder en un
futuro próximo.
el segundo país latinoameriano y el primero de América del Sur a recibir una olimpíada. Siempre me pareció una irresponsabilidad que una nación sin infraestructura, con graves
problemas en el área de la salud, educación, transportes, etc, pudiera haber cometido la
insensatez de disputar la condición de organizadora de un evento de dimensiones tan
gigantescas. Y, aún peor, sin un programa político específico para el deporte, en un país
con un enorme contingente de personas talentosas, pero que nunca gana nada, salvo algunas medallas en el fútbol o voleibol, deportes esos colectivos y sin la interferencia directa del poderío público. En las escuelas, las clases de educación física son o una vueltita rápida por el patio, o un jueguito de balonmano. Si la mentalidad no cambia, van a construir instalaciones magníficas para que los extranjeros ganen sus medallitas. Las esperanzas brasileñas estarán como siempre depositadas en algunos de los héroes solitarios que una vez u otra surgen en alguna parte de la confederación. Algún Cielo o Diego Hipólito del año 2016, que tendrán de ( si se cumple la teoría de la total falta de tiempo para que en 7 años Brasil se transforme en una fábrica de talentos deportivos), cargar solos el peso inmenso de un país carente de ídolos.
Por otro lado, puede ser que ni todo salga mal. Quizás Río se transforme en una
ciudad más moderna, conviva con nuevas tecnologías y que aparezcan ideas y soluciones
específicas para el desarrollo socioeconómico de una ciudad de tercer mundo. La capital
carioca sería entonces un modelo para Brasil, como también para otras localidades subdesarrolladas del continente latinoamericano.
Pero de momento no soy ni un poco optimista. Los recientes Juegos
Panamericanos de Río, en 2007, cuyas obras superfacturadas, después de unas pocas
prácticas deportivas, sirven hoy en día como abrigo para algunas moscas y otras tantas
cucarachas, son una demostración bien viva de lo que probablemente va a suceder en un
futuro próximo.
Artículo de opnión
A menudo vemos en periódicos y telediarios noticias acerca de desapariciones, asesinatos, narcotráfico, asaltos, etc. Hoy día hablar de violencia es un asunto común a los brasileños. Pero ¿por quéo hablamos de las causas? Para los sociólogos la distribución de renta es el motivo, quizá será peor la renta no alcanza a veinte millones de brasileños y no tenemos tantos bandidos. Para los derechos humanos el prejuicio es el motivo, si fuera eso todos los negros, indígenas y pobres serian también bandidos, pero no lo son. A los profesores les parece que es la educación. Buenos a lo mejor sea, pero la enseñanza pública, aunque no sea de calidad, está presente en todas las capitales, donde están las mayores estadísticas de violencia y si todos los alumnos de escuelas públicas fueran bandidos, nuestro país ya se habría acabado.
Ni aunando todos estos aspectos, creo, llegaremos a una solución. ¿ de qué sirve acusar a los excluidos? Porque si fuera así, no tendríamos hijos ricos robando y traficando, ni tampoco hijos pobres trabajando y luchando para sacar el suyo. La verdad es que el deseo de poder está en nuestra sangre, unos lo alcanzan en la política, otros en los deportes, otros con el trabajo y otros de la forma más fácil, con un arma. Crear teorías es muy sencillo lo difícil es dar soluciones. Pero una ya tenemos, es la que nos dan la policía, los periódicos, las mamás y los papás20 y en verdad es la más efectiva.
No recccionar y dejar que nos lleven todo. Por lo menos, quizás, lleguemos vivos a casa.
Ni aunando todos estos aspectos, creo, llegaremos a una solución. ¿ de qué sirve acusar a los excluidos? Porque si fuera así, no tendríamos hijos ricos robando y traficando, ni tampoco hijos pobres trabajando y luchando para sacar el suyo. La verdad es que el deseo de poder está en nuestra sangre, unos lo alcanzan en la política, otros en los deportes, otros con el trabajo y otros de la forma más fácil, con un arma. Crear teorías es muy sencillo lo difícil es dar soluciones. Pero una ya tenemos, es la que nos dan la policía, los periódicos, las mamás y los papás20 y en verdad es la más efectiva.
No recccionar y dejar que nos lleven todo. Por lo menos, quizás, lleguemos vivos a casa.
jueves, 29 de octubre de 2009
Comentário crítico sobre el texto “Venganza Académica”
Arturo Pérez-Reverte, novelista, periodista español y miembro de la Real Academia Española desde el año 2003, presenta en su texto “Venganza Académica” su visión respecto de las interferencias que los lectores hacen en los errores de los textos y novelas publicados por escritores. Para tanto se sirve de un texto argumentativo, publicado en el día 01 de marzo de 2008, en el periódico madrileño “la Nación”.
El título “Venganza Académica” alude a una carta enviada por un lector a la RAE, solicitando a Pérez-Reverte la revisión de una palabra que estaría siendo utilizada con errores en una de sus obras. El autor la responde con la ironía y la sabiduría de un “académico” y esta respuesta queda como una “venganza académica”.
El tema esta desarrollado en cinco párrafos entre los cuales se pueden observar tres ideas principales: la exposición que el autor hace sobre las correspondencias que los autores reciben de los lectores alertando sobre los errores en las obras; la opinión del autor sobre la dificultad de hacerse una novela: el contenido de una carta recibida de un profesor de lengua y literatura denunciando “errores lingüísticos graves en la obra de Reverte” y por fin la “venganza académica”.
Por tratar de un texto escrito para ser publicado en un periódico, el registro lingüístico utilizado por el autor es un registro culto pero con varios coloquialismos y algunas palabras eruditas que combinan muy bien con el estilo del autor.
El autor se utiliza también de estrategias de comunicación con el lector, como por ejemplo en la línea 22: “Volviendo a lo de las erratas”. Este tipo de estrategia hace el texto más próximo de quién lo lee y por lo tanto su lectura es mas agradable para el tipo de soporte en que esta publicado.
Por tratarse de un texto de opinión, son encontrados mecanismos de modelización, como por ejemplo la deixis de primera persona “me la dirigió”, “remirándome el señor”. El texto exige también lo conocimiento enciclopédico de los lectores, su capacidad de leer informaciones implícitas y presenta aspectos de irinia como por ejemplo “Muy Sr. Mio”.
Para terminar, concluimos que el texto tiene una estructura bien marcada para atraer y agradar a los lectores del periódico en que está publicado.
El título “Venganza Académica” alude a una carta enviada por un lector a la RAE, solicitando a Pérez-Reverte la revisión de una palabra que estaría siendo utilizada con errores en una de sus obras. El autor la responde con la ironía y la sabiduría de un “académico” y esta respuesta queda como una “venganza académica”.
El tema esta desarrollado en cinco párrafos entre los cuales se pueden observar tres ideas principales: la exposición que el autor hace sobre las correspondencias que los autores reciben de los lectores alertando sobre los errores en las obras; la opinión del autor sobre la dificultad de hacerse una novela: el contenido de una carta recibida de un profesor de lengua y literatura denunciando “errores lingüísticos graves en la obra de Reverte” y por fin la “venganza académica”.
Por tratar de un texto escrito para ser publicado en un periódico, el registro lingüístico utilizado por el autor es un registro culto pero con varios coloquialismos y algunas palabras eruditas que combinan muy bien con el estilo del autor.
El autor se utiliza también de estrategias de comunicación con el lector, como por ejemplo en la línea 22: “Volviendo a lo de las erratas”. Este tipo de estrategia hace el texto más próximo de quién lo lee y por lo tanto su lectura es mas agradable para el tipo de soporte en que esta publicado.
Por tratarse de un texto de opinión, son encontrados mecanismos de modelización, como por ejemplo la deixis de primera persona “me la dirigió”, “remirándome el señor”. El texto exige también lo conocimiento enciclopédico de los lectores, su capacidad de leer informaciones implícitas y presenta aspectos de irinia como por ejemplo “Muy Sr. Mio”.
Para terminar, concluimos que el texto tiene una estructura bien marcada para atraer y agradar a los lectores del periódico en que está publicado.
martes, 27 de octubre de 2009
Comentario personal
La producción de videos existe hace muchos años. Pero es cierto que hubo un cambio en ellos y en nosotros en relación a ellos.
Al inicio, los videos estaban restrictos a la televisión y al cine. Después tuvimos la oportunidad de filmar, nosotros mismos, cosas de nuestro interés particular. Hoy también se hace eso, pero más que tener para siempre un recuerdo, se hacen grabaciones para que las personas las vean. ¿Y por qué tienen otras personas que ver cosas tan particulares?
Tenemos, muchas veces, la idea de que el mundo está de acuerdo a lo que pasa en la televisión, por ejemplo. O sea, un mundo lleno de personas vacías de conocimientos, sin valores y preocupadas por una cosa: ellas mismas. Para dar vida a este egocentrismo, muchas personas se exhiben de manera exagerada en programas televisivos.
Nuestro mayor desafío, en este mundo televisivo/ficcional, es tal vez entender lo que pasa en la cabeza de las personas. No sólo de los exhibicionistas sino también de los telespectadores. Porque si tenemos exhibiciones personales en la tele seguro que es porque ellas despiertan mucha curiosidad. Tal vez sea interesante una reflexión sobre eso: ¿por qué se exhibe tanto en la tele y por qué tanto interés por eso?
Al inicio, los videos estaban restrictos a la televisión y al cine. Después tuvimos la oportunidad de filmar, nosotros mismos, cosas de nuestro interés particular. Hoy también se hace eso, pero más que tener para siempre un recuerdo, se hacen grabaciones para que las personas las vean. ¿Y por qué tienen otras personas que ver cosas tan particulares?
Tenemos, muchas veces, la idea de que el mundo está de acuerdo a lo que pasa en la televisión, por ejemplo. O sea, un mundo lleno de personas vacías de conocimientos, sin valores y preocupadas por una cosa: ellas mismas. Para dar vida a este egocentrismo, muchas personas se exhiben de manera exagerada en programas televisivos.
Nuestro mayor desafío, en este mundo televisivo/ficcional, es tal vez entender lo que pasa en la cabeza de las personas. No sólo de los exhibicionistas sino también de los telespectadores. Porque si tenemos exhibiciones personales en la tele seguro que es porque ellas despiertan mucha curiosidad. Tal vez sea interesante una reflexión sobre eso: ¿por qué se exhibe tanto en la tele y por qué tanto interés por eso?
domingo, 25 de octubre de 2009
Dios no escoge a los capacitados. Él capacita a los escogidos.
La única diferencia que hay entre los dichos “perfectos”, y los “limitados” son las formas que utilizan para ver y comprender el mundo.
Cuando era una niña, tenía una miopía muy fuerte, y usaba gafas para corregir mi visión “torcida” del mundo. Las clases de deportes eran un sacrificio para mí, pues tenía que sacarme las gafas para hacer la natación y para jugar al voleibol. En la adolescencia, el maquillaje se convertió mi centro de torturas pues era imposible usar lápiz y sombra en los ojos sin usar mis imprescindibles gafas. Crecí así, pendiente de este instrumento que hacía que yo viese el mundo como todos los otros.
En la época que cursaba la facultad de design tenía un compañero de clase que hacía todos los trabajos conmigo. Me impresionaba la visión rara que tenía del mundo y como lo representaba. Sus creaciones tenían un color diferente de la realidad que yo miraba con mis gafas. El se impresionaba con los comentarios que se hacían respecto de sus trabajos: ¡Qué espléndido!, decían las personas. ¡Este chico es una raridad. Es un genio! Un día, mientras escogíamos algunos colores de tinta para hacer un trabajo, mi amigo estaba teniendo muchas dificultades, y me reveló algo que cambiaría mi vida de allí en adelante: Juan era daltónico, pero no un daltónico cualquiera. ¡Juan veía el mundo en negro y blanco! ¡Esta verdad me fue reveladora! ¿Cómo es posible que aquél que yo consideraba un genio de las artes pudiera tener una visión tan limitada?
Días atrás, pasados algunos años de mi revelación, leí un artículo que hablaba sobre un hombre ciego que leía las obras de Machado de Assis. ¿Leía? ¿Cómo es posible? Fue entonces que recordé las angustias de mi niñez y de mi amigo daltónico y empecé a investigar para conocer cómo es hoy la vida de los “limitados” y qué recursos tienen para vivir en el mundo de los “perfectos”.
En esa busca conocí a José, el hombre ciego que lee Machado. Utilizando una tecnología desarrollada en una universidad brasileña, José no sólo lee obras importantes de la literatura mundial sino también escribe textos y poesías, utiliza el correo electrónico e Internet. El grande secreto es un Sistema Operacional con síntesis de voz creado y desarrollado para ser utilizado por personas ciegas.
Hoy es posible encontrar a profesionales ciegos, o de visión limitada, en todas las áreas de trabajo. Incluso hay leyes que obligan a las grandes empresas a emplear a estas personas. Es verdad que al principio fue una obligación, pero hoy su valor profesional es reconocido como el de cualquier otro profesional de la misma área de trabajo. Incluso en algunas fábricas, las mujeres ciegas son preferibles a las “perfectas” pues éstas se distraen leyendo las hojas de periódico que se usan para envolver las piezas de vidrios generando perjuicios de tiempo, y financieros, en la producción final.
Las calles de las ciudades también están adaptándose a este tipo de limitación. Podemos poner como ejemplo las calles de la región central de Belo Horizonte que tienen las aceras adaptado para direccionar a las personas ciegas. También los bancos e instituciones públicas están adaptando sus accesos a los limitados de visión.
Hay también formas de mejorar, o recuperar la buena visión y tener una vida “normal” sin las torturantes gafas. Fue lo que aconteció en mi caso. Yo no era ciega, sólo tenía una miopía muy fuerte, pero era tan incómodo que limitaba mi vida. Entonces hice una cirugía de miopía y hoy no necesito de ningún recurso para ver bien. Veo muy bien con los ojos físicos y a cada día busco mejorar mi visión con los ojos del alma. Por eso pienso que hay dos modos de ser ciego. Hay el caso en que existe una deficiencia visual física, concreta y las personas encuentran su propia forma de ver el mundo. Y aquel caso más triste en que el sistema visual funciona perfectamente, pero sólo se ve lo obvio, lo que se está condicionado a ver. No se arriesga, no se busca un cambio de valores, no se ve con el alma. Hay tanto miedo de ver que se cierran los ojos al mundo.
Pienso que ser verdaderamente ciego es no ver el mundo del otro, es estar cerrado a todo lo que es diferente de nosotros. Yo no sé cuánto mi universo se amplió cuando me quité las gafas, pero sé que la vida es siempre sorprendente cuando no tenemos miedo de verla. Es preciso aprender a ver con los ciegos porque así aprendemos a comunicarnos con el mundo. Como dice la frase: Dios no escoge a los capacitados. Él capacita a los escogidos.
Cuando era una niña, tenía una miopía muy fuerte, y usaba gafas para corregir mi visión “torcida” del mundo. Las clases de deportes eran un sacrificio para mí, pues tenía que sacarme las gafas para hacer la natación y para jugar al voleibol. En la adolescencia, el maquillaje se convertió mi centro de torturas pues era imposible usar lápiz y sombra en los ojos sin usar mis imprescindibles gafas. Crecí así, pendiente de este instrumento que hacía que yo viese el mundo como todos los otros.
En la época que cursaba la facultad de design tenía un compañero de clase que hacía todos los trabajos conmigo. Me impresionaba la visión rara que tenía del mundo y como lo representaba. Sus creaciones tenían un color diferente de la realidad que yo miraba con mis gafas. El se impresionaba con los comentarios que se hacían respecto de sus trabajos: ¡Qué espléndido!, decían las personas. ¡Este chico es una raridad. Es un genio! Un día, mientras escogíamos algunos colores de tinta para hacer un trabajo, mi amigo estaba teniendo muchas dificultades, y me reveló algo que cambiaría mi vida de allí en adelante: Juan era daltónico, pero no un daltónico cualquiera. ¡Juan veía el mundo en negro y blanco! ¡Esta verdad me fue reveladora! ¿Cómo es posible que aquél que yo consideraba un genio de las artes pudiera tener una visión tan limitada?
Días atrás, pasados algunos años de mi revelación, leí un artículo que hablaba sobre un hombre ciego que leía las obras de Machado de Assis. ¿Leía? ¿Cómo es posible? Fue entonces que recordé las angustias de mi niñez y de mi amigo daltónico y empecé a investigar para conocer cómo es hoy la vida de los “limitados” y qué recursos tienen para vivir en el mundo de los “perfectos”.
En esa busca conocí a José, el hombre ciego que lee Machado. Utilizando una tecnología desarrollada en una universidad brasileña, José no sólo lee obras importantes de la literatura mundial sino también escribe textos y poesías, utiliza el correo electrónico e Internet. El grande secreto es un Sistema Operacional con síntesis de voz creado y desarrollado para ser utilizado por personas ciegas.
Hoy es posible encontrar a profesionales ciegos, o de visión limitada, en todas las áreas de trabajo. Incluso hay leyes que obligan a las grandes empresas a emplear a estas personas. Es verdad que al principio fue una obligación, pero hoy su valor profesional es reconocido como el de cualquier otro profesional de la misma área de trabajo. Incluso en algunas fábricas, las mujeres ciegas son preferibles a las “perfectas” pues éstas se distraen leyendo las hojas de periódico que se usan para envolver las piezas de vidrios generando perjuicios de tiempo, y financieros, en la producción final.
Las calles de las ciudades también están adaptándose a este tipo de limitación. Podemos poner como ejemplo las calles de la región central de Belo Horizonte que tienen las aceras adaptado para direccionar a las personas ciegas. También los bancos e instituciones públicas están adaptando sus accesos a los limitados de visión.
Hay también formas de mejorar, o recuperar la buena visión y tener una vida “normal” sin las torturantes gafas. Fue lo que aconteció en mi caso. Yo no era ciega, sólo tenía una miopía muy fuerte, pero era tan incómodo que limitaba mi vida. Entonces hice una cirugía de miopía y hoy no necesito de ningún recurso para ver bien. Veo muy bien con los ojos físicos y a cada día busco mejorar mi visión con los ojos del alma. Por eso pienso que hay dos modos de ser ciego. Hay el caso en que existe una deficiencia visual física, concreta y las personas encuentran su propia forma de ver el mundo. Y aquel caso más triste en que el sistema visual funciona perfectamente, pero sólo se ve lo obvio, lo que se está condicionado a ver. No se arriesga, no se busca un cambio de valores, no se ve con el alma. Hay tanto miedo de ver que se cierran los ojos al mundo.
Pienso que ser verdaderamente ciego es no ver el mundo del otro, es estar cerrado a todo lo que es diferente de nosotros. Yo no sé cuánto mi universo se amplió cuando me quité las gafas, pero sé que la vida es siempre sorprendente cuando no tenemos miedo de verla. Es preciso aprender a ver con los ciegos porque así aprendemos a comunicarnos con el mundo. Como dice la frase: Dios no escoge a los capacitados. Él capacita a los escogidos.
Los espejos del alma
Desde las épocas más antiguas los espejos tienen un papel especial en la vida de las personas, sea como objeto óptico, sea en la mitología o en el campo de las supersticiones. A ellos se atribuyen muchas particularidades que dicen respecto a la alma y al espíritu de las personas. Los espejos pueden ser considerados también la metáfora más precisa de cómo nos vemos a nosotros mismos y cual es la imagen que tenemos unos de los otros.
Pienso que nuestros ojos tienen el papel de los espejos porque cuando estamos en contacto con el otro podemos ser para ellos como espejo de su alma. Podemos, por el reflejo de nuestros ojos, amplificar las cualidades de alguien o revelar sus segredos más secretos, mas podemos también revelar sus defectos. Podemos responder a las cuestiones más íntimas de alguien, como lo hice el espejo que habla con Blanca Nieves, de la misma forma, hacer con que el otro se anule como la imagen de un vampiro, ante nuestros ojos y ante sí mismo.
En esse ámbito podemos pensar en sus diversos papeles, tales como:la amplificación de los poderes extra sensoriales o la entrada en el mundo de los espíritus. El espejo puede responder a las preguntas más secretas, como el espejo que habla con Blanca Nieves y puede también llevar a otros mundos como el espejo de Alice. Narciso necesitaba ver su belleza reflejada en las aguas y los vampiros no pueden ver su reflejo jamás.
(Aguardando la corrección...)
Pienso que nuestros ojos tienen el papel de los espejos porque cuando estamos en contacto con el otro podemos ser para ellos como espejo de su alma. Podemos, por el reflejo de nuestros ojos, amplificar las cualidades de alguien o revelar sus segredos más secretos, mas podemos también revelar sus defectos. Podemos responder a las cuestiones más íntimas de alguien, como lo hice el espejo que habla con Blanca Nieves, de la misma forma, hacer con que el otro se anule como la imagen de un vampiro, ante nuestros ojos y ante sí mismo.
En esse ámbito podemos pensar en sus diversos papeles, tales como:la amplificación de los poderes extra sensoriales o la entrada en el mundo de los espíritus. El espejo puede responder a las preguntas más secretas, como el espejo que habla con Blanca Nieves y puede también llevar a otros mundos como el espejo de Alice. Narciso necesitaba ver su belleza reflejada en las aguas y los vampiros no pueden ver su reflejo jamás.
(Aguardando la corrección...)
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