domingo, 1 de noviembre de 2009

¿Enanos o niños?

Vivimos un fenómeno en la sociedad, una especie de duda cruel nos consume. Andando por las calles, visitando a amigos o aun trabajando no es posible saber si las personas que vemos son niños o enanos. Algunas personas preguntarán, con razón: ¿Es que no pueden ser niños y enanos? Sí, pueden. Pero la confusión reside en el hecho de que actualmente estos pequeños seres humanos viven como adultos, lo que nos lleva a verlos como enanos, humanos maduros que no alcanzaron estaturas elevadas. Lo más triste de todo ello es darse cuenta de que la madurez en cuestión se impone por los padres y muchas veces de verdad no existe.

No hay más tiempo para la niñez, para jugar con los amigos, ensuciarse en la tierra y hacer cosas de niños. La tendencia social es “no desperdiciar tiempo”, por lo tanto es esencial empezar a aprender lenguas, música, hacer deportes o balet lo antes posible. ¿Qué el niño tenga tan solo tres o cuatro años? ¡Perfecto! Si no inicia ahora estará muy viejo después – a los ocho años, por ejemplo – para hacer todo lo que le imponen con perfección. Es común que los niños se vistan como adultos y están siempre tan llenos de tareas que es imposible verlos como chicos. A mucha gente le parece absurdo el hecho de que adolescentes de doce o trece años tengan celulares, pero si viven como adultos que disfruten las comodidades de la vida.

¿Qué estamos haciendo con la inocencia de estas criaturas? Esperamos que estén dispuestos – y que se salgan bien – a aprender dos o tres idiomas, hacer deportes diferentes, portarse con educación y madurez, tener responsabilidad, pero cuando quieren ser adultos y están de novios, se embarazan, se involucran en delitos o drogas, son condenados por el hecho de que sean niños y no adultos. ¿Seremos tan egoístas que, por tener tanta responsabilidad de adultos, queremos quitarles a los peques la mejor etapa de la vida? Ojalá veamos pronto que para ser niño es necesario muy poco, empezando por un hogar que lo reciba y por padres que le demuestren que la vida es más que tener o hacer muchas cosas.
por Mariana Ruas

3 comentarios:

  1. Mariana,
    Felicitaciones por el artículo. El tema elegido realmente nos preocupa y elegiste un excelente título para ponerlo. Pero, en la frase “Lo más triste de todo ello es darse cuenta de que la madurez en cuestión se impone por los padres y muchas veces de verdad no existe”, ¿a qué se refiere ese “no existe”? ¿a la madurez de los padres? Creo que sería interesante que explicaras mejor, ¿no?. Bueno, si no estás de acuerdo con lo que dice o queires explicarme algo que no entendí, escríbame, ¿dale? Una vez más te felicito!

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  2. Mariana, también te felicito por tu artículo. Pero, en mi opinión, a los padres les gusta que los niños sean niños para siempre. Lo que hay es una super exposición de los niños a cosas que no están de acuerdo a sus edades - y, muchas veces no son los padres los culpables: teléfonos mobiles, noviascos y todas aquellas cosas que son para todos pero no (todavía) para los niños.

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  3. Hola, Mariana
    Muy interesante tu artículo. El tema que elegiste es contemporáneo y bueno sería si fuera preocupación de todos.
    Dijo Janaina que muchas veces no son los padres los culpables. Yo agregaría una palabra a esta frase: no son SOLAMENTE los padres los culpables. Eso porque pienso que hoy hay siempre que tener en cuenta la influencia que tienen también los mass media en la cabecita de los pobrecitos.
    Felicitaciones.

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