domingo, 29 de marzo de 2009

¡UNA MUJER DE BRAVURA!

Frida Kahlo es una pintora mexicana que me gusta muchísimo. Ella nació en México, en 1907. Tenía una personalidad singular, caracterizada desde su infancia por un profundo sentido de la independencia y la rebeldía contra los hábitos sociales y morales ordinarios, movida por la pasión y la sensualidad. Siempre fue orgullosa de su nacionalidad. Su vida quedó marcada por el sufrimiento físico que comenzó con la polio que contrajo y continuó con diversas enfermedades, lesiones, accidentes y operaciones. Esta primera enfermedad le dejó una secuela permanente en la pierna. En 1925 un accidente de autobús le dejó varias lesiones como por ejemplo su columna vertebral quedó facturada y casi rota, su pie derecho se dislocó y un manillar le atravesó desde el estomago hasta la pelvis. El aburrimiento que le provocaba su postración la llevó a empezar a pintar. Empezó a pintar su autorretrato, los eventos de su vida y sus reacciones emocionales ante los mismos. La mayoría de sus pinturas la realizó estirada en su cama. Sin embargo su gran fuerza y energía por vivir le permitieron una importante recuperación. Tras esa recuperación, que le devolvió la capacidad de caminar, una amiga la introdujo en los ambientes artísticos de México donde conoció a su marido Diego Rivera. Debido a sus lesiones nunca pudo tener hijos, cosa que tardó muchos años en aceptar. A pesar de las aventuras de Diego con otras mujeres (hasta su propia hermana), él la ayudó en muchos aspectos. Hizo una exposición en Paris de algunas de sus pinturas surrealistas y tuvo mucho éxito. Era conocida en todo el mundo. Todos la querían. Tuvo amputada la pierna debido a una infección. Durante ese tiempo, debido a que no podía hacer mucho, escribía poemas la mayoría relacionados con el dolor y remordimiento. Frida murió en Coyoacán en 1954. Sue cuerpo fue incinerado y sus cenizas están en la Casa Azul de Coyoacán, que hoy es un museo visitado por muchas personas que quieren saber un poco más acerca de la vida sufrida de esta artista. Sus últimas palabras en su diario fueron: “Espero que la marcha sea feliz y espero no volver”.
Este cuadro, que se llama “Mi nacimiento” (1932), me llamó mucha la atención. No sé si es porque soy mujer, una futura madre, lo veo muy agresivo y chocante. Parece que el niño nace muerto (relacionando con el hecho de que Frida sufrió algunos abortos). Es un cuadro que me pasa mucha tristeza y dolor. La cabeza de la madre cubierta con una sábana, también representando la muerte. También representa nuestra impotencia frente a algunas situaciones. Parece que Frida empezó a sufrir desde su nacimiento.

Lo que más me gusta en Frida es que a pesar de todo que sufrió, ella exaltaba la vida y tenía mucha persistencia. ¿Quizá no es el momento de parar y reflexionar acerca de nuestras vidas, nuestros problemas y encarar la vida con más disposición y felicidad? Problemas todos tenemos, pero depende de nosotros como los vamos a enfrentar, para que, quizá, se tornen menos pesados.

Otros cuadros:
Las dos Fridas



Unos cuantos piquetitos











Raíces

La columna rota















La Venadita




1 comentario:

  1. No conocía muy bien la vida de Frida.Me encantaron su historia y su coraje ante las desgracias.La magnitud de su arte representa la fuerza de esta mujer.

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